¡Encendemos corazones por todo Colombia!

Trabajamos con niños y niñas en condiciones de vulnerabilidad. A través de la enseñanza de la práctica del Yoga y la meditación les enseñamos a conectarse con su interior inculcándoles los valores del respeto, el amor y la no violencia (Ahimsa), primero hacia ellos mismos y luego hacia todos los seres y animales de este planeta. Estos son los tres pilares principales de la fundación, que son trasladados en cada clase a todos los niños con los que trabajamos. Encendemos el corazón de todos esos niños que, debido a su entorno y circunstancias de vida, ha dejado de brillar.

Si eres profesor de yoga para niños, vives en Colombia (no importa la ciudad) y quieres formar parte de este proyecto como voluntario, ponte en contacto con nosotros rellenando el formulario de más abajo. Las siguientes personas ya lo han hecho:

Equipo voluntario

Carmen Pacheco

Om! Soy una cultivadora de la Vida, aprendo con la Madre Tierra y tejo bonitos pensamientos.
Trabajo explorando prácticas potenciales para armonizarme conmigo misma, los demás y el entorno.
Como pedagoga comparto mis propias experiencias, aprendiendo también de los otros.  Me encanta hacer Yoga con niños porque es tan disfrutable para ellos como para mí y porque he descubierto que los niños son grandes Maestros de Yoga. Estoy encantada de Encender mi Corazón junto a Alberto y seguir la labor de propagar el Yoga en este mundo!
Om Shanti!

Jairo Saldarriaga

El universo me llevo a aprender de los niños una linda mirada donde me veo reflejado, de descubrir habilidades, de ser un buscador espiritual como lo son ellos y de sentir que son un maestro incansable de amor, energía y luz. Son la divinidad en movimiento, en abrazos, en sonrisas… Sigo aprendiendo y sintiendo Yoga para poder inspirar y acompañar con herramientas necesarias y mágicas que solo el corazón puede entender y así encenderlo para que siga sonriendo.

Isabel Cristina Gutierrez

Soy una aprendiz de la vida y desde que comencé el camino del Yoga hace 5 años voy hacia donde me guía mi corazón y cada vez me direcciona más hacia los niños, me ecanta enseñar Yoga a estos maestros de la alegría, la inocencia, la creatividad y el amor incondicional. Soy una convencida que a través del Yoga todos los seres podemos encender nuestro corazón y encontrar la felicidad y el amor que somos por naturaleza, es por esto que lo practico y lo comparto.

Sandra Milena Bernal

La práctica personal de Yoga me ha hecho una convencida de sus efectos positivos tanto a nivel físico como mental. Siento que mi misión de vida es compartir con otros esta convicción, especialmente con los niños, para que encuentren en su diario vivir una opción para estar mejor con ellos mismos, sentirse más serenos, concentrados y creativos. Además, para que encuentren un espacio personal en el que cada vez tengan una nueva y mejorada visión de la vida.

A través de la fundación Enciendo mi Corazón he encontrado la gran oportunidad de ser una difusora de Yoga, aportando con amor, disposición y entrega a esta obra en constante expansión.

Liliana Arenas Montoya

Mi caminar en el mundo del Yoga, es una danza feliz en la que he sentido una conexión con mi esencia y desde allí, busco llegar a los corazones de grandes y pequeños, compartiendo luz, paz y amor. Compartir Yoga con los niños llena mi vida de su alegría, la pureza de su corazón, su inocencia, su amor y es una linda manera de conectarme con mi niña interior a través del juego y la diversión. Estoy convencida que el Yoga enciende los corazones de los niños y le da herramientas para Ser felices.

Cristina Zuleta

El Yoga ha sido en mi vida una experiencia de transformación. Considero que todos deberíamos implementarlo en nuestra vida pues este hábito te reconcilia con el perfecto ser que eres. Yo soy muy feliz de poder compartirlo con niños, siento que mi camino es llevar esta práctica como experiencia transformadora y si ellos aprenden desde pequeños a amarse y a respetarse podrán compartir e irradiar esa luz a su alrededor. El estado YOGA, la conexión de la mente, cuerpo y espíritu; la conexión con el todo y el amor universal es una prioridad para los niños de estos tiempos, debemos enseñarles con amor que somos un Ser en evolución y que el equilibrio de nuestra vida se refleja en nuestro entorno! Sigamos encendiendo esos corazones, sigamos llenando de esperanza la vida de los niños atrás del Yoga y la meditación.

Juana Sandino

Estudiar y practicar yoga es encontrar más Luz en mi camino, creo que si desde niños podemos aprender de él, es un faro que nos permite reconocer y expandir más nuestro amor. Para mi, practicar Yoga con niños es compartir de corazón a corazón ese recordar de sus seres y apoyar para que en ellos permanezca su Luz,  mostrarles un camino para disfrutar y sonreír más en esta vida. Compartir Yoga con los niños es una experiencia que me llena de mayor felicidad y presencia, es una oportunidad para seguir aprendiendo de ellos, de su alegría, espontaneidad, creatividad y amor y disfrutar de todo lo que surge. Cuando supe de este proyecto sentí gran admiración y pertenecer a él es poner un granito de arena desde mi Ser, para seguir expandiendo la sabiduría del Yoga y acompañar a los niños en un crecer más armonioso y saludable.

Andrés Pranava

Mi madre, siempre me enseñó a servir, para hacer un mejor mundo para vivir. En las decisiones más importantes de mi vida, ese principio de servir me ha guiado, aun, cuando no encontraba un camino claro. He caminado en muchos oficios, de obrero, técnico, o profesional, en el campo y la ciudad. Ahora, soy profesor de yoga. Una vida que realmente amo, donde pongo mi corazón y mi pleno Ser. Estar montado en la onda yóguica y compartir la buena energía es mi batalla. La ciencia del yoga es la base para co-crear un mundo mejor. Disfrutó mucho el compartir con los niños, son luz, alegría, sabiduría, plenitud, y me exigen a caminar con más integridad.  Creo en la misión de la Fundación Enciendo mi Corazón, pues, llevamos luz a muchos lugares. Dicto clases de yoga para niños en un barrio muy difícil de Rionegro, cuando llego al lugar, siento muy pesada energía, hasta sueño me da, pero tan pronto comenzamos la práctica se activa  todo el Ser. Deseo a todos amor, paz y salud.

Maria Laura Pizza

Incasable caminante espiritual, uno de esos tantos caminos me llevo hasta el Yoga, transformando con su práctica mi andar. Hoy me siento muy agradecida con Dios y todos los maestros que despertaron mi conciencia y me guiaron hacia aquí.

Feliz porque desde mi corazón, siento que estoy haciendo lo que amo, cumpliendo mi propósito en esta vida, contribuyendo humildemente, sirviendo como instrumento de amor a encender los corazones de otros seres, especialmente el de los niños que son las semillitas de un mundo nuevo que todos soñamos, más justo, con más equilibrio, basado en el respeto, la honestidad, el amor y la paz. Por ello me uno a la Fundación Enciendo mi Corazón y los invito a que sean parte de ella! Unidos con amor por un mundo mejor!

Cristofer Durán

Luego de practicar Yoga comprendí que así como me ayudo a nivel personal a mejorar mi propio Ser, me di cuenta que era una maravillosa manera de empoderarnos, conectándonos con nuestro ser interior mejorando nuestro campo Físico, Mental y Espiritual. Luego de ser profesor en la población vulnerable por qué no? Darles yoga y compartir todo lo que hemos aprendido con mucho cariño. Es por ello que me he conectado con el karma yoga el principio de servir a otros sin esperar nada a cambio, solo ver sonrisas es nuestro único pago. Ver cómo crecen, sus cambios a través del Yoga nos satisface mucho como profesores de yoga por ello me sumo a encender corazones junto esta gran fundación. Gracias Alberto por permitirnos sumar un granito de arena a la sociedad para un mejor mundo.

Álvaro Fraile

¿Quién alguna vez no ha soñado con cambiar el mundo, dar un giro de 180º y revertir muchos de los problemas que hoy en día son la base de este caótico mundo donde vivimos?

Soy fiel a creer que sembrando la semilla del Yoga en estas conciencias en crecimiento y esperando que la mayoría germinen y crezcan fuertes, tendremos este anhelado cambio. Además, jugamos con ventaja. Todos hemos experimentado el altruismo, inocencia, sencillez y nobleza de los niños. Son ellos quienes tendrían que ser nuestros referentes sociales.

La fundación Enciendo mi Corazón está regando desde la raíz. Pronto veremos estos árboles de vida misericordiosa y benevolente repartidos por todo el mundo.

Alexander Yarza

Komuyama – Hombre germinador (en lengua mɨnɨka)”    Agradecido con la Fuente Sagrada por esta oportunidad de compartir con las niñas y los niños en torno a las prácticas milenarias de encontrarse con el Templo Corazón. Aprendiz de sus espontaneidades, alegrías, movimientos, preguntas, energías, sutilezas, inspiraciones, anhelo contribuir con las ondas de amorosidad entre todas las que nos conectamos con y desde la Conciencia. Llevo caminando las medicinas de la Tierra, sus cantos y la conexión con el Gran Espíritu desde hace algún tiempo, entrando en diálogos constantes con las tradiciones y tecnologías de ascensión Orientales. Me gusta vestir de muchos colores, caminar a las montañas, viajar a comunidades indígenas, aprender nuestras lenguas ancestrales y servir a la Creación.”

Laura Neira Molina

Soy una eterna soñadora. Un alma amorosa que viaja por el mundo cultivando emociones y pensamientos bonitos que florezcan en forma de vidas extraordinarias. Creo en el poder de transformación del yoga, como el mejor camino hacia La Paz, la felicidad, la plenitud, la prosperidad y el amor. Mi gran pasión es viajar, servir y sonreír, y devolverle al mundo un poco de todo lo que me ha dado. Resueno mucho con los niños, con su dulce y feliz energía, y me siento muy afortunada por acompañarlos en su camino hacia la transformación y evolución de su Ser.  Namaste!

Carolina Gallón

Encontrar tu medicina solo puede ser comparado con compartirla. Para mi, eso es Yoga. Soy una profe que ama el trabajo con los niños, el chocolate, el café, el dibujar, el crear y la conversación. En eterna formación, apasionada y alegre. Desde hace dos años supe de la Fundación y el propósito de pertenecer a ella fue tan sincero que la vida y los caminos me permiten ahora encender mi corazón con Yoga y meditación.

Alejandra Echavarría Robledo

Amo construir de la mano de otros seres, procesos que aporten al fortalecimiento de las capacidades y el ser. Amo soñar y ver cómo palabra tras palabra y encuentro tras encuentro, los proyectos y las personas que hacen parte de estos, se van moviendo y transformando, se deconstruyen y construyen, se empoderan. Ese deseo me llevó a estudiar reiki, y a realizar mi profesorado en Kundalini Yoga, el cual terminé en 2018. Desde entonces, he emprendido clases y talleres en Kundalini Yoga, clases y talleres de Yoga para la mujer, meditación para el fortalecimiento del ser, y charlas y talleres en Comunicación consciente.

Mi deseo de ser parte de este proyecto es continuar en mi proceso de sentir y creación de mi ser femenino. Y hacerlo desde la compañía de las mujeres que hacen parte de la Fundación Creser me permitirá hacerlo, porque además de apoyar su proceso de reconocimiento, confianza y claridad sobre lo que son, es también la posibilidad de verme en ellas y dejarme ver por ellas.

Carol Jaramillo

“Cuando decides ingresar al camino del yoga, la vocación para servir es una semilla que crece y crece con el paso del tiempo. El abono para la siembra es ese amor incondicional que empieza también a crecer dentro del practicante y el agua para regarla viene de la gratificación que entrega el servir. Decidí ser voluntaria como parte de mi proceso de formación, pero también porque sé que el servicio transforma vidas, tanto la de quién lo recibe como la del que sirve; y aunque apenas estoy empezando este proceso, ya he experimentado cómo se llena de amor mi corazón y cómo mientras más lo hago, todo se siente más fluido, más libre y más natural. Después de haber compartido una clase con otra voluntaria de Enciendo mi Corazón y de haber conocido a Alberto y la razón de ser de su fundación, su propósito de encender el corazón de los niños a los que les ha dejado de brillar se volvió también mi propósito. Porque no es justo que esos seres fascinantes, genuinos, creativos, alegres, enérgicos y curiosos que son los niños, enfrenten solos y sin herramientas las situaciones de abuso, violencia, desamor y olvido, que son una constante en nuestro mundo hoy. Yo creo firmemente que el yoga puede proveerlos de las herramientas necesarias para sobrellevar esas realidades y transformarlas en luz”.

FORMULARIO VOLUNTARIOS